La vuelta al cole

By | 22 septiembre, 2015

HOLA!!

Ya hemos iniciado el curso otra vez. Un año más empezamos con nuevas ilusiones y energías renovadas tras un veranito bien merecido.

Volvemos pero no exactamente igual al año pasado. Tenemos compañeros nuevos a los que les deseamos un gran curso lleno de aventuras pirenaicas. Algunos  del año pasado, por el contrario ya no están , tanto maestros como alumnos, bien porque han cambiado de colegio o porque han pasado al instituto. De todos ellos nos seguimos acordando y damos las gracias por sus esfuerzos y dedicación, además de  por todos los buenos momentos que pasamos con ellos y todo lo que aprendimos. Por ello, les enviamos un fuerte abrazo y muchos recuerdos.

…Y hablando de recuerdos, que mejor modo de empezar este curso recordando los últimos momentos que vivimos juntos en los festivales de fin de curso del curso pasado, llenos de risas y de emotividad.

Aquí os dejamos un montón de fotos de los festivales de Chistén y de Bielsa.

Además nos gustaría empezar el curso con unas bellas palabras que dedica Rafael Andolf al Pirineo y a sus gentes en el libro El Pirineo. Cuentamelo, yayo. Esperamos que os gusten!

Lo ves en las postales y te quedas pasmado de su belleza: picachos, bosques impenetrables, ibones como manchas limpísimas de azul cielo, pueblecicos increíblemente colgados en una ladera, encaramados como nidos de águilas, cascadas espumantes que juegan a fabricar ríos, prados de un verde estallante y jugosos que por fuerza tiene que ser comestible: por eso los ves salpicados de vacas y corderos.

Pirineo gigantesco y terrible en noche de tormenta, cuando una montaña le devuelve a la otra y a la otra el eco del trueno que escuchó. El destello desgarrador y amenazante del relámpago que en una fracción de segundo convierte la noche en mediodía. Silbido del viento huracanado, encajonado entre breñas, peñascos y abismos.

Montañas serenas de invierno, de blanco inmaculado, cencido, que hiere la vista al espejar el sol de la montaña; que arañan el cielo al escaldarlo y se vienen abajo en aludes de nieve, de azúcar, de algodón y de luz.

El Pirineo. En él, los montañeses.

¿ Qué hace allí la gente de mi tierra?¿Cómo viven? ¿Cómo mueren? ¿Qué ha hecho de ellos toda una reata de siglos empeñada en moldearlos con el mismo tesón con que talló sus montañas? ¿Cómo luchan contra y conviven en una naturaleza tan viril y salvaje? ¿ En qué creen? ¿Qué aman?

¿Te lo cuento?

Si te metes dentro de sus valles , dentro de sus casas, dentro de su piel lo vas a querer más . Y vas a entender mejor qué es ser aragonés. Porque en los Pirineos nació Aragón.

 

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